viernes, 15 de noviembre de 2024

21 GRAMOS

 Yo salí de algún lugar de la tierra,
vine de un mapa concreto y cierto
que se hizo inconstante con el tiempo
a la luz de la simple gente
que silbaba sus canciones a mi oído
sus músicas al filo de mis venas.
Yo salí hace unos cuantos crepúsculos
no siempre tan bonitos como en las películas
porque el paisaje era difícil de vivirse,
bastaba ver esos ojos y esas bocas desdentadas
como para darse cuenta
que uno es de toda la tierra
todo el dolor
toda la impotencia contenida en un puño que late
porque es un movimiento involuntario
que te bombea el anatema de la sangre
por no salirse derramada como un volcán
hacia alguna parte que se compadezca
gritando y preguntando qué hemos hecho.
Sin embargo todos creen hoy saber quién soy,
me miran pero no me ven
me oyen pero no me escuchan
confunden mi sombra con mi materia
porque ya no saben lo que soy
y equivocan sus horizontes con los míos
sus sombras con las mías
y quieren hacer ondear sus banderas sobre mí.
No me conocen
porque yo salí de algún lugar de la tierra
pero caminé y supe que era un peregrino,
un ave de paso
que miraba con los ojos del alma de modo tremendo
y me hizo una sombra que es esta sombra
 36
y los fantasmas que son estos fantasmas
de vida vivida y muerte morida.
Anduve caminando
hasta que escuché las piedras a mi paso,
conozco ya su diálogo duro porque mis pies las saluda
paso a paso
cuando los pájaros se hacen señas unos a otros
de ver a este furtivo
que ha ganado todo perdiendo todo.
Nadie puede decirme, definirme ni abarcarme,
porque es una aventura para pocos.
Nada voy a decirte salvo que vale la pena encontrarse,
tocar lo que casi nadie puede
ver lo que casi nadie mira
oír lo que casi nadie escucha.
Andar del brazo de la muerte no es para cualquiera.
Tengo una risa que pesa veintiún gramos
que es todo cuanto llevo.
Es lo que pasa cuando los versos se hacen vida
y uno los camina despreocupadamente.
Soy el peregrino de las cuatro estaciones
de los cuatro caminos
que pasa
te saluda
y se va.

--------------------------------------------------
DERECHOS RESERVADOS

martes, 12 de noviembre de 2024

SEÑOR

 Señor 
vengo a depositar este peso aquí
(le digo Señor así con mayúsculas
porque no lo conozco
de puro respeto)
sucede que es imposible caminar ya
mirar adelante
la espalda se dobla 
el corazón la fe
la cabeza da vueltas como un vinilo
y la púa zumba al final del surco
día y noche Señor
quisiera depositar este peso pero veo su rostro
y siento la culpa de dejar esto aquí
lo veo en sus ojos
usted no se merece
la ingratitud de este cúmulo de errores
incertidumbres
mapas de tesoros ocultos en ilusiones
promesas que jamás se cumplieron
deudas impagas ajenas y mías.
Señor usted sabe
la justicia que en verdad no deseo porque no llega
sino más bien la equidad
sólo un poquito,
hacer noche aquí y poder dormir como niño
yo no sé lo que es eso
la memoria se me barrió
de años y sucesivos olvidos
sólo he visto caritas dormidas
y son una forma de paraíso 
Señor disculpe la molestia 
sólo necesitaba decir esto porque el resto es indigesto
y ya no se puede hacer nada que no sea un verdadero milagro
la fe insuficiente está en territorio árido
y como Pedro
me hundiré al segundo o tercer paso nomás toque agua.
Sólo quisiera dormir una noche si no es molestia
saber qué se siente que el cuerpo no duela tanto
ni el alma duela tanto
ni el corazón parezca pan duro
Señor disculpe usted
debí no haber anochecido tan tarde
aquí.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
DERECHOS RESERVADOS


sábado, 9 de noviembre de 2024

PARA EL EXILIO SOBERBIO DE LOS DÍAS

 Arrastrando la madrugada álgebramente
agacho la cabeza
turbia la víscera del tiempo
girando en sus propios brazos
bocacalles de la sangre
brillando mujeres
epidérmicos trópicos
acarreo las hojas que me sufren
golpeándome de libros que vuelan marsupiales
tocándome los miedos
fisurado como tren hasta siempre
cavo en la historia y escribo en los huesos
como una bestia.
Afuera hace frío.
La madrugada galvaniza excrecencias de hormigón
por las sombras humanas de la noche
ángeles llagas de la carne
pendulan la alquimia de la alborada craneana
rompiendo alambres, prosodia del estiércol
ciñiéndose el lomo trágico.
Paradoja de símbolos y sombras
salí a la noche desnudándome
y busqué aprender la canción
el huerto bienaventurado
el pacto de la cláusula de la boca desdentada
allende la piedra fónica
entreversos
y temo la cólera – tan cebo goteado-,
barreno entonces las sombras estallándome el ojo
buscándome minuendo.
Cómo crece la sonata del instinto
cuando algo se suicida en su voz de adentro
vinagre después de cada dolor.
Así es.
Siempre se aplastan las sábanas
que se traga la muerte cada noche:
el sol clava las sombras de piedras transidas.
Ahora puedo imaginar mi propia muerte,
pequeña, pesada, burguesa
y cómo hace falta un exorcismo
para el exilio soberbio de los días.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
DERECHOS RESERVADOS

lunes, 4 de noviembre de 2024

BÉSAME LOS MUSLOS

 Bésame los muslos me dijo una vez

y aunque yo le dije que no,

que nos podían ver,

ella insistió: bésame los muslos,

anúdame la palabra

hurga en ellas como una lengua

hasta que el placer aúlle como un exceso de burdel barato,

hasta que abra los brazos implorando al santo

y el santo se tape los ojos de tanto escándalo.

Bésale el capullo a la loba, me dijo,

muéstrale tu endecasílabo,

derríbala hasta que ejerza su tristeza en círculos concéntricos

y en ella algo cante con ruidos de celda

y en ella un manojo de llaves abra sus infiernos y te trague

y hasta que ya no puedas mas, bésame.

Y entonces yo la besé y la besé

a la muy puta poesía.


XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

DERECHOS RESERVADOS

ESCRITO EN EL VIENTO

 

La muerte me busca incesantemente

antes no lo sabía pero ahora lo sé,

el sueño de la vida 

anunciaba ilusiones y porvenires

era otra vida 

de las muchas que se viven

de sus mundos y sus gentes

de muda en muda como oruga desesperada

destellaba la belleza 

tapones de champán saltando a los cielos. 

Ahora lo sé:

la muerte me busca incesantemente

llegado a cierto punto

uno sabe qué busca y quién lo busca.

El incierto futuro

me acorrala las opciones los amaneceres

me lo dice la extraña belleza súbita

que viene cada vez más amiga

a visitarme el alma.

Todo morirá conmigo 

nada morirá conmigo: 

quedo escrito en el viento.


XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

DERECHOS RESERVADOS





viernes, 1 de noviembre de 2024

NO TE DOY PALABRAS CÓMODAS

 Despojarse de las ropas elegantes
y estar así en calzones o como lo llames
hablarte de cosas banales 
-de lo que no sabes 
no-,
porque causar cierta impresión de lo correcto
no siempre es correcto
e importa un bledo bajo ciertas circunstancias.
No te doy palabras cómodas
sino éstas
que se dejan la barba o se afeitan
según pasan los días y las ganas
palabras despeinadas y sin espejo
que no necesitan encajar en ninguna parte
pueden putear libremente 
las cosas y las gentes que no le gustan
pueden turnarse para tirar piedras e insultos
porque se vuelven impertinentes de tan insolventes
ya ves que las cosas cambian
y la peripecia es la misma 
para los que comen lo que pueden.
Andan las palabras por su senda
saludando si las saludan
andan prójimas y anónimas 
ninguneadas e incorrectas 
son desprolijas y no dicen lo que se espera
van de la mano 
de los estigmas que conocen de memoria,
beben bourbon de miel
el culo apoyado en los moldes sociales,
sus formas confortables de sillones reclinables
a escuchar de lejos las canciones de turno.
Te hablo de las malditas disonantes 
las que también toman vino, cerveza o ron
con cualquier hijo de vecino,
dejan una imagen espantosa como la vida misma
cuando no sonríen 
porque no tienen obligación.
A la sombra de cualquier árbol 
o de cualquier alero están
por si quieres ver qué tienen 
y si tienes suerte
puedes abrirlas,
alguna cerveza por la mitad habrá
y un plato lleno de corazones crudos.
Yo me encontré un día
conque había mermelada y huevos duros.
Suficiente para cualquier poesía.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
DERECHOS RESERVADOS


BOURBON STREET

 Entonces se hizo noche en Bourbon Street

estaba solo con la boca pastosa

miraba la luna entre los edificios y las luces

entonces aquél día de aquél año

hacia Canal Street

había demasiada música

tenía una botella de whisky en la mano

que habré comprado no recuerdo

sólo miraba la luna 

y las caras una tras otras pero no la tuya,

la música reza a sus dioses

y estoy sentado en la vereda 

con mi sombra verde de marquesinas.

Tengo un sombrero

que fue de alguien en algún momento

un sombrero hasta las orejas 

con mi rostro casi en sombras 

la música se ríe y festeja

pero sólo miraba la luna

con la cara del pecado que no recuerdo

buscando redención con sabor a whisky y miel

hasta que la casi redonda casi amarilla

se vaya detrás de los edificios

y me quede solo y despierto 

con la botella casi vacía y sin ti

en la calle de Bourbon Street.


XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

DERECHOS RESERVADOS


BALACERA DE PALABRAS...BUSCÁ Y DISPARÁ UN CLICK EN ALGÚN LUGAR DE ESTE ESPACIO EN NEGRO