Obsesiones de francotirador que se enquistan en los versos
con su abierta oscuridad de palabras.
sembradío de flores,
inmensos sembradíos blancos y amarillos
que es lo único que hago
porque soy un ignorante que hago esfuerzos
así de solo entre las tinieblas;
siembro obsesiones en el impreciso ámbar del amor,
inmensidad de obsesiones blancas y amarillas
que dejo como al descuido por las calles
con esas tristezas que corren junto a la acera
cual si fuesen aguas servidas,
el grito dulce de la tristeza que envuelvo
en el humo azulado de la pipa como un vestido de novia
que brilla así sus coronitas de luces
que nadie quiere ver.
Sólo ven florecitas los muy ignorantes,
blancas y amarillitas
las margaritas
los ignorantes que comen mis obsesiones,
los muy puercos,
las margaritas que excreto de mi alma la pobre,
las margaritas a los chanchos
y los buenosdías sin ninguna gana
con la cabeza gacha de tan asqueado
de ver engullir tanta margarita
que da hasta ganas de ponerse a llorar
si no fuese que las flores de Dios son disparos incesantes,
obsesiones de francotirador que se enquistan en los versos
con su abierta oscuridad de palabras.
"Cuenta de un sabio que un día..." El resto te lo dejo a ti. Porque te noto algo triste o decepcionado y enfadado con el mundo. Y no es para tanto, amigo... Hay que tomar las cosas como vienen y agua que no has de beber déjala correr... Tus versos los encuentro buenos; quizá porque las margaritas son mis flores preferidas, no sé. ¡Un abrazo para ti y familia!
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