jueves, 22 de mayo de 2014

LA CRUZ DEL MUNDO

Supe el hondón de misterios que hay dentro de un hombre
y caminé con pies de plomo
porque era caña que se agita al viento
haciendo esfuerzos para permanecer de pie
ungiendo heridas y levantando lo derramado
y con esa cosa que uno sabe poco
acerca de dónde van las huellas de nuestros pies
y las que se quedaron por el camino las pobres
los senderos borrachos donde anduvieron
haciendo escaras en los surcos del tiempo
que no son otra cosa que la nitidez del dolor
de las tantas levaduras que se abortan
que se desprendieron de la carne
mientras otras se enquistan, encallecen,
se llevan a patadas con el mundo
con el cuerpo llenito de señales
y las caras de quienes nos han hecho tales laceraciones,
trastabilla de vez en vez una lágrima
cual si fuese una imprecación del alma
de preguntas sin respuestas,
la noche arranca raíces a las luces del cielo
que se desgarran, sangrean, agujerean las cosas
cada una a su turno y su espejo,
en verdad, en verdad les digo
la cruz del mundo es esto para un espíritu
solito el mismo el pobre
a la luz de su propia fe.
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martes, 6 de mayo de 2014

CON LAS MOSCAS DETRÁS DE LA OREJA

Cómo explicar,
ando con las moscas detrás de la oreja
cual si fueran un puñado de pendencieros
que me cuentan sus historias de héroes,
una masa de verdades negras increíbles
un zumbido extraordinario,
entonces sacudo la cabeza como loco
pero ellas no se van
me obligan a escuchar
porque al fin las moscas tienen algo que decir
y en este momento soy el único que puede escuchar,
que tiene el pabellón suficientemente limpio
para que reboten los ecos de sus vidas breves:
ancianas muertas en los asilos
niños lastimados sin ninguna conmiseración
perros con la boca abierta a su propio cielo
cientos  y cientos y cientos y cientos
de historias crueles que hay que sobrevolar
figúrese para que no tenga que describir tanta miseria
porque es duro para el peso de una mosca un aborto,
trece mil seiscientos genes y la mitad de equivalentes humanos,
humanos
ustedes no quiere escuchar semejante desgracia
y gritar el llanto en el zumbido sordo del vuelo errático;
a veces sopla el viento entonces van de oreja en oreja sin suerte
nadie escucha
todos quieren historias con finales felices
será por eso las moscas detrás de mi oreja enjambre
se aprovechan de mi curiosidad por el comportamiento de las cosas
volveremos a las sombras dicen
desaparecen dejándome así,
quedan los ecos de los dolores
el silencio está alborotado y no hay paz
los perros ladran desgarrándose
una marea hasta donde ya no se puede ver está suspendida
reclamando su humanidad que se ha ido volando
se las han quitado como alas de mosca
el silencio y la desmesura de la inequidad
gritan en el silencio pidiendo justicia,
hay un dolor en el pecho
justo acá
esta noche
pero a quién le importa.
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 DERECHOS RESERSVADOS

viernes, 4 de abril de 2014

EL SUEÑO DEL GATO DE STANFORD O'HARA

 El gato dormía a los pies de Stanford O'hara       
     que no dormía, acariciando en el aire
              un seno de doncella.
El gato dormía todo entero
   cuando la selva penetraba en el pecho
           de Stanford O'hara
      y hacía sombras y limo en su corazón,
  mientras seguía ya con sus dos manos
      acariciando los senos de la doncella
    con ojos llenos de lágrimas,
de sexo, de rabia, de bosque
    eternamente atestado de hachas.
Acariciaba los senos de la doncella,
 los aplastaba en el aire
    con los ojos definitivamente abiertos a la noche misma
          en que el gato de Stanford O'hara
  metrallaba suaves ronquidos de gusto,
     de sueño profundo y tranquilo.        
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DERECHOS RESERVADOS

miércoles, 2 de abril de 2014

¡PASEN, PASEN Y VEAN!

¡Pasen, pasen y vean!
Sólo por esta vez,
vean estas maravillas que no están a la venta:
los curiosos recorridos de un corcho en el agua
sin alusiones a los políticos contemporáneos,
los camellos que entran por el ojo de una aguja
disfrazados de hilo dental,
la simetría de las caras vistas en el espejo de la vida
aunque lo que hacen se les nota, no desdibuja,
es de terror y se advierte que este ítem
contiene escenas que pueden alterar la psiquis del observador.
Observen algo de la vida de George Bush ¿se acuerdan?
tocando el órgano de tubos en una iglesia
pero no le miren la cara,
sigue siendo la misma y sin prensa, aunque no se babea en nosotros.
Vean a Harry el sucio errando un tiro
porque el cáncer que le dio el cigarro lo tiene a mal traer
 y el parkinson ni les cuento.
Vean a la mona que se vistió de seda cuando se desnuda,
cómo se parece a…
¡Vean a Jack Nicholson!
Está filmando una película haciendo de bueno,
serán más de noventa minutos hechos para el fracaso.
Vean a las brujas de Salem bailando bajo fuegos artificiales
y curas inquisidores tocando el derbake
mientras ellas mueven sus vientres.
También están los secretos más íntimos de sus cabezas,
Las de ellos y las de ustedes,
pero ésos están al fondo a la derecha
 y se reserva el derecho de admisión.
 Están todos prohibidos, pero es una exquisitez antropológica.
Vean a Sherlock Holmes leyendo la borra de café
mientras Watson tararea su canción favorita de Aerosmith.
¡Pasen, pasen y vean!
Y reciban las bendición de Agustín de Hipona gratis,
lamentablemente
las del beato Juan Pablo II están agotadas
las de Benedicto XVI en oferta.
¿nosotros?
Nosotros bien, gracias,
o quiere que le cuente.


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sábado, 29 de marzo de 2014

ES AHORA LA HORA

Es la hora en que los burdeles se llenan de clientes
las cervezas se desparraman locas
por las pendientes que ofrecen los esófagos dispuestos,
los filibusteros hacen sus negocios
y en casa de unos cuantos Caifás están de fiesta.
Los Lázaros están durmiendo bajo cartones
a razón de casi dos por cuadra
y los perros ladran en diferentes tonos
como si fuese un discurso de importancia nocturna.
Los Epulones eructan sus excesos a vista y paciencia
y hay una marquesina que te guiña su angustia existencial
de vivir para alumbrar lo poco que le queda,
algo así como una tos de tuberculoso resplandor.
Es el momento en que la tortura no cesa
y los arreglos quedan hechos y sellados
y con abrazos de osos y lágrimas de buen champagne
veremos mañana en la prensa de qué se trata
esta nueva artimaña con su traje glorioso de noticia fresca.
Es la hora de la venganza policial
y esa justicia propia que no viene en el manual
contundente e impune que se descuelga en la noche
y cae como palos desde cualquier vehículo
identificado o no
y luego a quién reclamas pregunto yo
quién te va a creer
 con esa cara de ciudadano inocente indignado
que importas poco y aquí menos en esta oficina
y márchate ya que molestas y es tiempo oficial del café.
Es la hora en que aparecen los cadáveres
tirados por ahí o flotando
y acechan los ladrones de todas las formas
colores y criterios y aquí no pasa nada
salvo lo de menos
que es un olor a mezcla de hierbas que el viento trae
desde los ojos pequeños que se encienden en la oscuridad
tal si fuesen luciérnagas fugaces.
Hora peligrosa para la presión arterial,
los agónicos en los hospitales,
las enfermeras de sexo rápido
con el médico de turno en alguna sala desocupada
y el grito desesperado de una madre pariendo su felicidad
un piso más abajo del último respiro anciano y solo.
Es el tiempo del sexo sin memoria y sin ojos
como perros en celo y sin excusas
salvo sus bocas babeantes
y los buses nocturnos que no pasan los muy sediciosos
y claro está
el campanario quieto y la iglesia cerrada sin ninguna luz.
El resto está dormido en todo sentido
con esa falsa paz de una noche más.
Con las primeras luces
uno se pregunta de dónde vinieron esos preservativos
justo en la parada, en la esquina,
y esos vidrios rotos de botellas
y latas retorcidas y vacías
orines en las paredes
y uno que se levanta con esa sensación de sueño universal
yendo de entierro y parto un día más.
El sol viene llamando a los edificios
y los pájaros cantan que es un decir o eso parece
y todo se ha consumado en la resaca
como si los diablos huyeran a la vista del agua bendita.
Es que el sol trae luz y la luz su salmo
uno al azar entre los ciento cincuenta
menos los últimos que son de gloria
porque hoy es otro día como el de ayer
y como el de mañana.
Uno se pregunta qué anda mal
porque hay algo que no me cierra,
canto general de derrota anticipada y temprana.
Luego todo el resto del día se encarga de cansarme suficientemente.
Cuando cae el sol todo vuelve a empezar.
La eterna guerra de baja intensidad
a la que ya estamos acostumbrados
y eso es lo que jode el alma de cualquiera
que putea hasta el hartazgo
sin que se mueva un pelo de nadie
y la indignación huya del diccionario general.
Uno puede ver la vida desde otro lado
que es como mirar por los ojos de los vecinos
por ejemplo,
que me ven con esta cara de vinagre espantosa
y voy como topándome con gente que se topa conmigo
como si estuvieran en el paraíso
y es peor el malestar estomacal.
Entonces es que digo que es una sensación horrorosa
andar hablando solo como los locos
farfullando los mil modos que tengo de blasfemar.
Ahora, es la hora en que todo comienza de nuevo.
Los decibeles nocturnos opacan lo que me queda de voz.
Soy un testigo al que nadie llama a declarar
ni ahora ni nunca.
Ya cae la noche definitivamente.
Tócala de nuevo Sam.
What a wonderful world.
Es ahora la hora.
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lunes, 17 de marzo de 2014

CHINASKI

Estamos aquí a medianoche
el whisky se fue de la botella
como no podía de ser de otro modo
y Chinaski mira el griterío de una moto que pasa
putea
se soba las nalgas
no le gusta mucho eso de Chinaski a cada rato
dice que es una hipocresía de ocasión
mira alrededor no hay más whisky dice
mientras sorbe agua con una pajita torcida
Chinaski déjate de bobadas
ya estás muerto hombre
pero dijo que estamos aquí a medianoche
y esa canción de Tom Waits es maldita y buena
se ríe
porque cree que ha tomado bastante más que él
alrededor no hay rastros de alcohol
ni una solita y caliente cerveza
los grillos están borrachos
Hank Chinaski pestañea con dificultad
todos andan por los bares murmura
mierda de vida la mía
las muchachas están en las suyas
pero ya eres tan viejo que estás muerto
le dije para molestarlo,
hace tiempo que no jodes a nadie
viejo indecente.
Estamos aquí a medianoche
y asintió una vez con la cabeza destornillada y así quedó,
la voz que canta
va martillando vidrios, corta el sonido con sus pedazos,
no hay whisky
el silencio es un falso telón lleno de ruidos urbanos
Hank, Chinaski, está dormido o muerto y desaparece blasfemando
no saluda.
Tom vomitó el último verso y lo dejó sangrando en la nada.
Hace un calor de los mil demonios.
El Buko se fue. Quedan pocas luces.
Perfecto para cualquier poema bastardo y escupidor.          
El reloj ha dado su último sonido.
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